Utilidad y funcionamiento de los componentes del sistema de fertirriego

La fertirrigación es una práctica imprescindible cuando se riega de manera localizada. Consiste en la distribución de fertilizante a través del agua de riego.

El sistema de fertirrigación se coloca después del sistema de filtrado basto (hidrociclón o arena) y antes de la unidad de filtro de mallas o anillas.

Los equipos de fertirrigación más usados son:

  • Tanques de fertilización: Son depósitos conectados en paralelo a la red de distribución. El fertilizante se incorpora al agua por diferencia de presión entre la salida y la entrada.
  • Inyectores tipo Venturi: Consiste en un tubo conectado en paralelo a la tubería principal con u estrechamiento donde se produce una succión que hace que el fertilizante pase a la red.
  • Inyectores: Son dispositivos que introducen la solución contenida en u depósito accionados por una bomba eléctrica o hidráulica.


Los tanques son baratos pero presentan problemas de uso por su poca uniformidad de aplicación. Son depósitos de distinto (normalmente 50-150 litros) con la solución nutritiva en su interior. Para su funcionamiento se deriva una cantidad de agua de la red principal y se hace pasar por el interior del tanque, el agua se va mezclando con el fertilizante y, arrastrando parte de este, se incorpora de nuevo a la red principal. COn el paso del agua la concentración disminuye, es decir, el fertilizante no se aporta en cantidad constante con el tiempo.

Los inyectores Venturi, por su parte, son unos dispositivos muy sencillos que no requieren energía para su uso y además proporcionan el abono de forma constante a la red de riego. Sin embargo generan una gran pérdida de carga en la tubería donde se instalan, del orden de 0,7 a 1 kilo, lo que limita su uso si se dispone de poca presión en la red.

Los inyectores eléctricos o hidráulicos inyectan (mediante una bomba conectada al motor) la solución nutritiva contenida en un deposito que no está conectado a la red y por lo tanto no esta sometido a presión. Mantienen una concentración constante de fertilizante en el agua de riego que puede ser seleccionada con un dosificador acoplado al inyector.

Para automatizar el fertirriego se utilizan los llamados inyectores proporcionales o las baterías de venturis controladas por electroválvulas que , aún cuando el caudal sea diferente en distintas unidades de riego, aplican la misma cantidad de abono, manteniendo una concentración constante en todo el sistema. Son muy útiles cuando se buscan concentraciones muy precisas (por ejemplo en cultivos de invernadero con alto valor económico y cultivos sin suelo y/o hidropónicos). Los inyectores proporcionales pueden contar con varias salidas para incorporar distintos tipos de fertilizantes e incluso otro tipo de productos como ácidos pesticidas, etc.