Trazado de las tuberías

Introducción

Una vez finalizada la distribución de difusores, turbinas, etc. en las distintas zonas a regar, tendremos que diseñar la red de tuberías que debe alimentar a todos los emisores.

Lo primero que debemos hacer es dividir los emisores según las distintas familias que hayamos empleado, es muy importante tener en cuenta que jamás uniremos grupos de emisores de distintas familia ya que funcionan a distintas presiones nominales y en el caso de hacerla la misma, obtendríamos pluviometrías distintas.

Posteriormente sumaremos los caudales totales de cada uno de los grupos y los dividiremos entre el caudal disponible para conocer:

  • El número máximo de aspersores que tendremos funcionando a la vez en cada grupo.

  • La dimensión de las válvulas que controlan esos grupos o sectores.

NOTA: Para disponer de información mas detallada ir a SECTORIZACIÓN.

En ocasiones conviene modificar la dimensión de las válvulas, y con ello, el número de aspersores que funcionarán a la vez. Esto se debe a que si se dispone de caudales muy altos o muy bajos, pueden provocar que la división que se disponga dé una división demasiado grande o demasiado pequeña de las válvulas, que se traduce en un alto costo, tanto en obras de las tuberías como en los accesorios a utilizar. Podría suceder que que se precisara de un gran número de válvulas, lo que complicaría su automatización y elevaría los costes finales.

En definitiva hemos de buscar un punto medio que logre equilibrar economía, facilidad en la instalación, versatilidad y las prestaciones que un sistema de riego automático debe proporcionar.

Trazado de tuberías

Debemos tratar de reducir al máximo el número de zanjas que tengamos que abrir, haciendo pasar el máximo número de tuberías en la misma zanja.

Red secundaria.

Los emisores de un mismo sector se deben unir con los mínimos metros de tubería posible y la forma de hacer esto es que a cada emisor le llegue el agua por un único camino, ya que si a un emisor le llegase el agua por mas caminos, significaría que estamos sobredimensionándola red y sobraría algún tramo de tubería.

Procuraremos pasar lo menos posible por por el centro del jardín ya que así en caso de reparación deterioraremos menos la hierba. A ser posible trazaremos las zanjas por el perímetro de la finca.

Algunos instaladores optan por realizar sectores cerrados, formando un anillo con tubería de un mismo diámetro, para conseguir así que el caudal que llega a cada emisor este equilibrado y en caso de pérdida de presión estas afecten a todos los emisores de una manera mas equitativa. En caso de trazarlas en línea se recomienda acometer siempre por el centro.

Trace las tuberías rectas y paralelas unas con otras o perpendiculares, evitando ángulos agudos u obtusos, de esta forma al marcar las zanjas en el jardín nos resultará mas fácil y ahorraremos tubería.

Tubería principal.

Una vez unidos los emisores de un mismo de un mismo sector hay que unir cada sector con la acometida, y esto se hace con la tubería que llamamos tubería principal, a partir de la cual saldrán las diferentes derivaciones para alimentar a cada sector.

La tubería principal alimenta todas las válvulas que alimentan cada uno de los sectores o fases de riego.

La tubería principal debe ser lo mas corta y recta posible, tratando de evitar los quiebros.

Es muy importante que intentemos adaptar el trazado de esta tubería para que pase junto a tuberías  de algún sector para aprovechar una misma zanja para ambas tuberías y de ese modo ahorraremos bastante trabajo y dinero.

NOTA: En las instalaciones la “tubería principal”, excepto en las instalaciones centralizadas y las instalaciones con válvulas maestras, se timbrará en función de la “presión estática”, eligiéndose normalmente tubería de 10 atmósferas.

A partir del origen del sector, la tubería que alimentará a los aparatos de riego, será de 6 atmósferas, ya que soportan la presión dinámica. Si la presión de suministro de agua fuese aquí superior a 6 kg/cm2, instalaríamos reductores de presión.